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Santísima Trinidad

Procesión Estandarte
Procesión Estandarte
Procesión antigua
Procesión antigua
Procesión reciente
Procesión reciente
Tamborilero de hace unos pocos de años
Tamborilero de hace unos pocos de años
Altar Mayor
Altar Mayor
Romereños y romereñas en la caseta. Sobre 1970
Romereños y romereñas en la caseta. Sobre 1970
Romereña vestida de gitana. sobre1960
Romereña vestida de gitana. sobre1960

La festividad de la Santísima Trinidad se celebra el domingo después de Pentecostés y por tanto anterior al jueves del Corpus.


Antaño las fiestas de Los Romeros comenzaban el sábado víspera de la trinidad y se prolongaban hasta el jueves del Corpus. Pero 6 días de fiesta son demasiados para una aldea pequeña como ésta, por lo que hace unas tres décadas se adaptó a un calendario más coherente.
 

Ahora las fiestas de Los Romeros comienzan al atardecer del viernes, con la llegada del tamborilero, que recorriendo las calles de la aldea, anuncia al son de su tambor y su gaita que comienzan las fiestas.

El artista, va acompañado por los comisionados, que portan una garrafa de vino del que dan buena cuenta los romereños que se suman a la comitiva al paso de ésta por la puerta de sus casas.
Una vez completado el itinerario, se suceden fandangos y sevillanas mientras los aldeanos se adentran en el campo para “cortar el pino” (que son dos), quedando de ésta manera inauguradas oficialmente las fiestas.

Esa misma noche, de madrugada, en un descanso del baile, y acompañados nuevamente por el tamboril, los romereños emprenden otra gira nocturna para buscar los pinos cortados esa tarde y trasladarlos hasta la plaza, donde colocaran uno a cada lado de la iglesia.

 


El sábado es el día dedicado a los placeres gastronómicos, con una degustación que ofrece la comisión al medio día en la caseta. La tarde es para disfrute de los niños, con espectáculos teatrales y atracciones propias de las ferias.

 

El domingo de la Santísima Trinidad comienza con una alegre diana a cargo de la banda municipal de música, que al amanecer recorre todas las calles de la aldea. Al paso de la diana por las puertas de las casas de los comisionados, éstos ofrecen un completo desayuno a los participantes de la misma, en el que no faltan los dulces caseros y el aguardientillo.

Esta misma banda, acompañará horas mas tarde al paso de la Santísima Trinidad que procesionará por Los Romeros tras la celebración de una eucaristía, que en los últimos años se oficia en la plaza, pues la pequeña iglesia no tiene cabida para los fieles que ese día acuden a la ceremonia.

Sin lugar a dudas, día grande para los romereños, que alcanza su momento cumbre, al paso de la imagen de la S. Trinidad por la puerta de sus casas, puertas que abren de par en par, invitando así a que la paz y la bondad trinitaria invada sus hogares.

 

Si el domingo es el día grande en que aflora la fe, no menos importante es para los romereños el día que cierra sus fiestas. Día en el que una de las más bellas y singulares tradiciones de este pueblo, atrapa y cautiva a todo aquel forastero que se acerca a conocerla. Es “el lunes de la Peseta”, un canto a la solidaridad y a la convivencia.


A lo largo del día acompañaremos a los comisionados, que junto al tamboril, van casa por casa, siguiendo anualmente el mismo orden (comenzando en triana y terminando en calle Santa Ana), pidiendo “La Peseta”, que no es más que una colecta para afrontar los gastos de la fiesta, donde cada cual aporta, en medida de sus posibilidades, mayor o menor cantidad de dinero, según le hayan gustado las fiestas más o menos.


La particularidad de este día es que tanto comisionados, casas comerciales y cada vez más particulares, abren sus casas al paso de la comitiva y nos ofrecen comida y bebida en abundancia, variando el menú en relación a la hora del día en que se pasa por su casa, ya que se comienza por triana a eso de las diez de la mañana y al terminar la calle Santa Ana pueden ser las cinco o seis de la tarde, en función de las paradas que hayamos hecho en el recorrido para comer, beber, cantar y bailar.


Durante este recorrido también se nombraran los comisionados del próximo año, este nombramiento se realiza estallado un cohete en las puertas de los futuros organizadores, pues esa es la función de la comisión, organizar y recaudar fondos durante el año para paliar los gastos de las fiestas. Ardua tarea ésta, y no exenta de quebraderos de cabeza, pues los gastos alcanza una cifra considerable, cifra que hay que reunir haciendo bingos, lotería, cesta de navidad, sardinadas, bailes de verano y carnaval... y contando con el apoyo del Ayuntamiento que aporta aproximadamente un 30% de los gastos.

 

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